¿Y si te dijera que tu hijo no necesita más disciplina…
ni más presión…
ni más exigencia…
Sino algo mucho más poderoso?
¿Y si el verdadero problema no fuera su falta de motivación…
sino que está perdiendo la confianza en su propia capacidad de crear soluciones?
Porque cada niño nace creativo.
Pero no todos crecen creyendo que pueden transformar su propia realidad.
He trabajado con muchas madres que llegan preocupadas porque sus hijos se frustran rápido, abandonan cuando algo se pone difícil o dicen frases como:
“No puedo.”
“No soy bueno.”
“Me aburro en clase”
Y lo que descubrimos juntas es algo profundo.
No es falta de inteligencia.
No es falta de capacidad.
Es falta de confianza en su poder creativo.
Porque cuando un niño se siente seguro, inventa salidas.
Cuando cree en sí mismo, intenta otra vez.
Cuando confía, no se queda atrapado.
Pero cuando escucha constantemente
“así son las cosas”,
“no se puede”,
“no seas malo»…
empieza a adaptarse en lugar de crear.
Y ahí es donde comienza a apagarse algo esencial.
Hoy muchos niños no fracasan por incapacidad.
Fracasan porque dejaron de intentar.
Y eso duele.
Como madres queremos verlos seguros, valientes, capaces.
Pero sin darnos cuenta, muchas veces reforzamos la adaptación en lugar de la creación.
Y la confianza no nace de la presión ni la obediencia,
Nace de descubrir que pueden crear soluciones por si mismos.
Observa esto:
Cuando tu hijo se frustra con una tarea, ¿qué haces?
¿Corriges?
¿Resuelves por él?
¿Le dices cómo hacerlo “correctamente”?
Con amor, claro.
Pero cada vez que intervenimos demasiado rápido, enviamos un mensaje invisible:
“No confío en que puedas resolverlo por ti mismo.”
Poco a poco, el niño deja de explorar.
Deja de probar.
Deja de equivocarse.
Y sin error, no hay creatividad.
Sin creatividad, no hay confianza.
La mente creativa de un niño necesita espacio.
Necesita permiso.
Necesita adultos que digan:
“Inténtalo.”
“¿Qué otra opción se te ocurre?”
“Confío en que puedes encontrar una forma.”
Cuando un niño pierde su confianza, no lo dice con palabras.
Lo muestra.
Se encierra en su cuarto,
Se frustra rápido,
Dice que es “malo” en algo.
Y cada pequeña renuncia va debilitando su autoestima.
Si no cultivamos esa confianza ahora, crecerá buscando instrucciones.
Esperando aprobación.
Temiendo equivocarse.
Pero si la fortalecemos…
crecerá sabiendo que puede crear posibilidades incluso cuando algo no existe todavía.
Y eso cambia toda su vida.
Por eso creé este taller para madres/padres:
Un espacio práctico y profundo donde aprenderás cómo activar la mente creativa de tu hijo para fortalecer su confianza desde dentro.
No es teoría.
Es una orientación clara, aplicable y transformadora.
En este taller aprenderás:
✔ Cómo responder ante la frustración sin apagar su iniciativa.
✔ Cómo transformar el error en aprendizaje poderoso.
✔ Cómo estimular preguntas que despierten pensamiento creativo.
✔ Cómo reemplazar frases limitantes por mensajes que expanden posibilidades
Trabajaremos herramientas concretas para:
– Fomentar autonomía
– Fortalecer resiliencia
– Estimular pensamiento flexible
– Construir seguridad interna
No buscamos hijos perfectos.
Buscamos hijos que se atrevan.
Porque cuando un niño se sabe creativo…
no se queda atrapado.
Busca soluciones.
Un abrazo
Silvia



