Muchas veces creemos que el aburrimiento es un problema que hay que resolver rápido.
Pero no siempre lo es.
A veces, el aburrimiento es solo una señal.
Una pausa incómoda que el niño todavía está aprendiendo a atravesar.
Cuando no la llenamos de inmediato, algo nuevo puede aparecer:
la creatividad, la curiosidad, la búsqueda propia.
Acompañar esos momentos no significa desentenderse,
sino confiar.
Confiar en que el niño puede transformar ese vacío en algo propio…
si tiene a un adulto disponible que lo sostenga sin apurarlo.
Tal vez la pregunta no sea
“¿cómo evito que se aburra?”
sino
“¿qué herramientas le estoy ofreciendo para atravesar ese dificil momento?”
De esto y mucho más hablamos en el taller Cultivar confianza,
un espacio para madres y padres con hijos en edad escolar que quieren acompañar con más calma, presencia y seguridad.
Un abrazo
Silvia
🌱 Si este tema te resonó, aquí puedes conocer más:👉 TALLER: Cultivar Confianza en niños de edad escolar.



